Cifra textos y ficheros
Una contraseña se convierte en una línea que se puede pegar en un correo o en una URL. Los ficheros se arrastran a la ventana.
Esfinge cifra con una clave lo que le des y guarda tus contraseñas en una bóveda cifrada. En tu ordenador, sin cuentas ni servidores; o, si lo prefieres, en todos tus equipos con una cuenta que se cifra antes de salir.
Una contraseña se convierte en una línea que se puede pegar en un correo o en una URL. Los ficheros se arrastran a la ventana.
En una bóveda cifrada con clave de recuperación, trayendo lo que ya tengas en Dashlane, Bitwarden, 1Password, LastPass o Chrome.
Los códigos de un solo uso de tus cuentas, al lado de su contraseña.
Escribe el usuario y la contraseña al entrar en un sitio, y ofrece guardar las que escribes.
Guarda tus llaves de acceso y las pone cuando el sitio las pide: sale un aviso de Esfinge y basta con aceptar. En Chrome y en Firefox.
Guarda tus redes y dibuja el código: el invitado apunta el móvil y se conecta.
Con cuenta, una contraseña le llega a otra persona cifrada para ella. Va y viene cerrada: nosotros no podemos abrirla.
En hexadecimal por defecto, que se puede meter en una cadena de conexión sin que se rompa.
Para lo mismo desde tuberías y scripts, con los mismos ficheros cifrados.
Para macOS —Apple Silicon e Intel—, Windows y Linux. Se actualiza sola desde dentro.
La primera vez, el sistema avisará de que Esfinge no está firmada. En macOS, si no te deja abrirla, ve a Ajustes del Sistema → Privacidad y seguridad y pulsa «Abrir de todos modos». En Windows, «Más información» → «Ejecutar de todas formas».
Para Chrome, Edge, Brave, Vivaldi, Opera y Firefox. Rellena el usuario, la contraseña y el código de un solo uso al entrar en un sitio, y ofrece guardar las contraseñas que escribes.
Sin cuenta, habla solo con Esfinge, en tu ordenador: no se conecta a internet, y necesita Esfinge instalada y el canal con el navegador encendido en sus Ajustes. Con tu cuenta de Esfinge, funciona sola, sin la aplicación: guarda tu bóveda cifrada en el navegador y la tiene al día con tus demás equipos. La primera vez que abras su panel te explicará qué datos toca.
La de Chrome sirve también para Edge, Brave, Vivaldi y Opera. Qué datos toca y qué no, en la política de privacidad.