Esfinge

Política de privacidad

Última actualización: 14 de septiembre de 2026.

Esfinge no recoge ningún dato tuyo. Todo lo que toca se queda en tu ordenador, y Webcafeína no recibe nada: ni contraseñas, ni direcciones, ni estadísticas de uso.

Esta política cubre la aplicación Esfinge —para macOS, Windows y Linux— y su extensión para Chrome, Edge, Brave, Vivaldi, Opera y Firefox. La hace Webcafeína, que puedes contactar en info@webcafeina.com.

La extensión del navegador

Qué datos toca

Para rellenar y guardar contraseñas, la extensión lee en las páginas https:

No lee el resto del contenido de las páginas, ni tu historial, ni tus marcadores.

Adónde van

Solo a la aplicación Esfinge, en tu mismo ordenador, por el canal que los navegadores tienen para hablar con programas instalados (native messaging). La extensión no se conecta a ningún servidor, no manda nada a internet ni a Webcafeína, no descarga código y no lleva analítica ni servicios de terceros.

Qué guarda

Para qué pide cada permiso

Antes de aceptar

La primera vez que abres el panel de la extensión te explica todo esto. Hasta que lo aceptas no lee ninguna página ni habla con Esfinge. Si esta política cambia en lo que hace la extensión con tus datos, te lo volverá a preguntar.

La aplicación Esfinge

Tus contraseñas y tus ficheros cifrados viven en tu ordenador, en una bóveda cifrada con tu contraseña maestra. No hay cuentas ni copia en ningún servidor: ni Webcafeína ni nadie más puede abrirla.

La aplicación solo sale a internet para dos cosas, y las dos se apagan en sus Ajustes:

Los detalles técnicos, con lo que protege y lo que no, están en el documento de seguridad del proyecto.

Borrar lo que haya

Desinstalar la extensión borra lo que guarda en el navegador. Lo de la aplicación —la bóveda, el historial y las preferencias— se borra desde la propia Esfinge o eliminando su carpeta de configuración. Como Webcafeína no tiene ningún dato tuyo, no hay nada que pedirle que borre; si tienes cualquier duda, escríbenos a info@webcafeina.com.